Creo que mi vocación como peluquera viene desde adolescente cuando, con 14 años, comenzaba a salir con mis amigas y me encantaba peinarlas y maquillarlas, de esta manera, a medida que crecía fui interesándome más por los distintos peinados y técnicas lo que desembocó en mi vocación, la peluquería. Aunque, por otra parte, mi madre cuenta que desde los cuatro años ya lavaba el pelo a mis muñecas y les hacía las mechas con rotuladores…

A pesar de tener clara mi vocación, al principio tuve que trabajar en otros sectores pero un día me propuse cambiar mi rumbo y decidí que solo iba a entregar curriculums en salones de peluquería, días más tarde, me dijeron que un chico que llevaba poco tiempo con su nueva peluquería, un tal Carlos Valiente, estaba buscando gente y no me lo pensé ni un Segundo. Más de ocho años después qué puedo decir, he crecido junto con él y he visto como nos abríamos paso, desde la pequeña ciudad de Alzira, hasta la peluquería internacional. ¡Ha sido todo un viaje!

Respecto a mi día a día en los salones, lo que más me gusta es interactuar con nuestros clientes, tratarlos, aconsejarlos y que ellos y ellas crean en mi criterio y se dejen hacer. Para mí es muy gratificante que me confíen su aspecto.

Por otra parte, está el equipo artístico y de aquí con lo que me quedo es con la experimentación, probar cosas nuevas, mezclar texturas y colores, alterar y deformar las tendencias para sacar productos  nuevos. ¡Me siento como el científico loco de los dibujos animados en su laboratorio! Por supuesto, esta vertiente artística también me ha aportado credibilidad ante los clientes y mayor seguridad para mí misma, además, poder decir que he sido finalista en premios tan importantes como los Fígaro o los Tocado, me llena de satisfacción por mi trabajo.

TENDENCIAS 2018

Las tendencias de corte, tanto para ellos como para ellos durante este 2018, en mi opinión, han variado en ellas de cortes y melenas rectas hacia los capeados, y creo que va a seguir así hasta final de año. Respecto a los chicos, por fin estamos dejando atrás los degradados y ellos cada vez nos piden diferentes longitudes y texturas, y eso me encanta.

Respecto al color, los primeros meses han servido para que vayamos despidiendo los tonos cálidos y naturales y demos la bienvenida a los fríos y las mechas gruesas. De aquí a final de año entiendo que estas tendencias se van a consolidar.

¿Un reto para este 2018? Pues quiero terminar el año cortando más pelos de los que hago ahora. He trabajado mucho con Carlos y Bernat durante mis horas libres para perfeccionar mi técnica. Así que, si me estás leyendo ya sabes...